
‘Estar despierto significa vivir con los ojos plenamente abiertos y poder mirar hacia la vida, no hacia la muerte’
la mujer despierta
El despertar es un estado transcendido de la experiencia humana donde nos damos cuenta de nuestro verdadero potencial, de nuestra multidimensionalidad y vemos la vida desde un plano mucho más amplio.
Estar despierto es un estado de poder y responsabilidad personal en el cual el poder de decisión es consciente y la autoridad viene desde dentro. Uno aprende que ya no necesita de una autoridad externa para ser protegido y cuidado.
Es un estado de autonomía humano y espiritual. Estar despierto es ser el observador y entender que tenemos poder de elección en todo momento. Y se vive desde el saber que somos la causa, no el efecto.
Estar despierto significa que entiendes plenamente que tienes poder de elección sea cual sea la circunstancia y que en todo momento estas eligiendo cada paso. Cuando no estamos despiertos pensamos que la vida nos esta ocurriendo a nosotros.
Cuando estamos despiertos entendemos plenamente que la vida esta ofreciéndonos oportunidades constantemente y solo quiere lo mejor para nosotros y nuestro crecimiento profundo.
No es un camino cómodo, lo cómodo es no salirse de la caja que hemos construido con nuestras creencias y limitaciones. Lo cómodo es vivir sin enfrentarnos a nuestros miedos e inseguridades y encontrarnos con ellos una y otra vez sin saber qué pasaría si las transcendemos, sin saber cómo seria nuestra vida sin esos miedos e inseguridades.
Todo crecimiento puede resultar incómodo pero jamas vamos a conocer nuestro potencial y expandir desde dentro sin pasar por esto. Más allá de los miedo hay unos regalos más bellos que nuestros sueños mas salvajes! Tú eliges.
Uno ya esta despertando cuando ve que hay otra manera de hacer las cosas que ya no es el que hace la mayoría de las personas. El gran momento es cuando uno es capaz de pegar el salto y atreverse a funcionar mas allá de lo que hace la mayoría de las personas.
El gran momento es cuando un se atreve a seguir su corazón y su alma más allá del rechazo. En el camino del despertar hay un aprendizaje fundamental que es el diferenciar entre el tú y el yo. El despertar es un camino hacia la individuación. Una iniciación.
Con padres conscientes este proceso se puede dar de forma muy clara entre los 18 y los 24 años pero si hemos tenido padres que han querido inculcar sus creencias sobre nosotros y una sociedad que inculca sus creencias sobre nuestro ser, esta iniciación se retrasa.
Aparecen más oportunidades en la vida sobre todo a partir de los 40 años pero puede ocurrir antes también. Según el nivel de dedicación de cada uno hacia su desarrollo personal. En el camino del despertar caminamos hacia la interdependencia y nos liberamos de la co-dependencia.
La co-dependencia tiene su lugar y es importante incluso para nuestra co-existencia ya que se producen ciertos intercambios energéticos desde este lugar pero también es el espacio del triangulo de Karpman, también conocido como el triangulo del drama, donde nos movemos entre el víctima, el verdugo y la salvadora o heroína.
Esta dinámica nos mantiene en el apego y es una distracción que nos aleja de poder crecer en nuestro camino.
